Mientras alguno se desperezaba todavía de las fiestas navideñas, en enero de este 2019 -que ya enfila sus últimas etapas-, el Catedrático de Estructura Económica y nuestro ‘Pepito Grillo’ económico patrio por excelencia, D. Santiago Niño-Becerra, escribía «…se percibe imposible seguir el ritmo que han posibilitado las inyecciones de anfetas en el sistema financiero.» «…existencia de un exceso de capacidad productiva, algo ya conocido, debido a la imposibilidad del consumo para mantener su nivel de demanda.»

Lo anterior (y mucho más), escrito como constatación de las premisas de su último libro “El Crash. Tercera Fase” donde augura que eso que llamamos crisis, no sólo no se ha ido sino que deberíamos aprender cuanto antes a vivir en ella, porque va para largo.

Y, como regalo de reyes, nos hacía una sugerencia -entre otras- muy llamativa «Recuerden que camareras/os y conductoras/es de vehículos de transporte de personas son fuentes de información muy fidedigna de lo que sucede en el día a día en la calle».

Si queremos escuchar y poner atención, tanto a lo que digan camareros, taxistas, políticos o catedráticos, será sólo nuestra decisión, pero deberemos asumir las consecuencias y no ‘alegar’ desconocimiento como la última vez.

Supuran todavía heridas, deambulan cuerpos llenos de frescas cicatrices y no acaban de marchitarse las flores de cientos de tumbas… y, sin embargo, para muchos, España va bien, España ya vuelve a jugar en la Champions League de la economía mundial. En fin.

Doce, tan sólo una docena de años han necesitado los que mueven los hilos invisibles que nos manipulan, que nos obligan, que nos dejan inertes y que, tantas veces, nos ahorcan para hacernos creer que lo que sucedió sólo fue producto de nuestra imaginación.

Desde aquí vamos a librar una batalla, la de ir quitando ‘vendas’ de los ojos, y lo vamos a hacer rápido y sin contemplaciones. Necesitamos concienciar primero a los verdaderos  protagonistas del mundo empresarial (los autónomos y pequeños empresarios) de que no se dejen engañar aunque el discurso sea dulce y aterciopelado. «Si quieres un futuro tienes que entender cuanto antes que el presente ‘duele’ »

Objetivamente creemos que se dan varias circunstancias para confirmar nuestro déjà vu, el que da título a este artículo, y la primera de ellas es que hay muy pocos Activos Líquidos en Manos del Público, especialmente el más importante de esos activos, el dinero.

El consumidor interno (tanto residente en España como turista) cada vez tiene menos dinero disponible para gastar, lo que repercute de un modo directo en todos y cada uno de los pequeños negocios que dependen intrínsecamente de aquél.

Otra circunstancia que nos recuerda a 2007 es la necesidad de endeudar a los consumidores -puedan estos o no pagar a largo plazo dichas deudas-. Esto es producto de la urgencia que tienen las compañías de seguir colocando el exceso de producción y las entidades financieras de maquillar sus balances diciendo que hacen aquello para lo que fueron creadas: prestar.

Sin embargo, esta cuestión del endeudamiento está chocando con la realidad: faltan clientes solventes y, por ello, lo mejor es… crear una nueva realidad, mirar hacia otro lado y empezar a dar micropréstamos a quien, en otro momento, sería un ‘apestado’ financiero (esta falta de escrúpulos es la misma que ha acabado judicializando los usos y costumbres de la anterior crisis con reclamaciones por las tarjetas revolving, las cláusulas suelo, las hipotecas multidivisa, etc…). Ya sabemos como terminará esta ‘fiesta’ ¿verdad?

Siempre hemos dicho que la realidad no es lo que es sino lo que la gente cree que es, y por eso, como ciudadanos, no nos importa mucho si el sentido común nos indica que seamos cautos cuando recibimos impactos mediáticos interesados que nos incitan a ser ‘valientes’,  y lo anterior tanto en el consumo que no podemos pagar, como en la creación de pequeños negocios que no tendrán consumidores suficientes y suficientemente solventes como para evitar con su gasto tempranos y traumáticos cierres.

Por eso, desde ASCEGA, parafraseamos a Don Santiago cuando (en esa pseudo carta a los reyes magos que publicaba en su blog a principios de este 2019) nos recomendaba «No creer ningún canto de sirena venga de donde venga, es decir, mediten y analicen todo lo que oigan en relación a la marcha de la economía»

Lo dicho, no te creas nada, ni siquiera lo que acabas de leer hoy aquí pero, al menos, entiende que nuestra obligación es seguir escribiendo con el fin de evitar que muchos cometáis los mismos errores que unos pocos ya cometimos hace doce años por querer que la realidad fuese como nos decían las ‘Sirenas’ y no como alertaban con estruendo las ‘sirenas’.

 

                                                           ASCEGA. En A Coruña a 18 de septiembre de 2019