El pasado mes de septiembre iniciamos la nueva temporada de Desayunos ASCEGA probando una fórmula diferente: decidimos no ser políticamente correctos.

Y sabíamos que no todos los presentes estarían dispuestos a decir lo que pensaban en primera instancia, por lo que dimos primero la palabra a cuatro asociados que, previamente, se habían comprometido a ser ‘Subversivos’, en la acepción que esta palabra tiene de “alterar algo, especialmente el orden establecido”. El resto se uniría después. Como así fue.

Encabezados por nuestro presidente Alfonso Salazar, se atrevieron Pablo Gallego, José María Pérez y Diego Vázquez a decir lo que pensaban respecto a la situación política local, a las circunstancias tan complejas con las que hoy debe convivir un autónomo, a la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores, a lo que significa ser político en este país y lo que supone lidiar con una burocracia y legislación que no para de crecer.

Fue encender la mecha y las manos se levantaron como resortes, para opinar, para criticar, para defenderse (más en el caso de los políticos presentes, sobre todo los concejales representantes del arcoíris municipal) e incluso para proponer (más en el caso de los protopolíticos asistentes, que también los había). 

Divididos en dos ‘gradas’, los asistentes a la derecha de los ‘Subversivos’ bebían del positivismo de Steven Pinker y los sentados a la izquierda se alineaban más con el fatalismo de Byung-Chul Han, o al menos en teoría ya que cuando el moderador del debate explicó el porqué del formato de este Desayuno y pidió que los que estuviesen sentados en el lado equivocado respecto a sus creencias en lo tocante a cómo ven el mundo se cambiasen de lugar, sólo unos pocos decidieron hacerlo.

El mundo va mejor decían los de Pinker y, sin embargo, la mayoría de nosotros, los que nos buscamos la vida cada día como autónomos y pequeños empresarios, estamos peor que hace 10 años. Parecíamos todos de Han cuando, a mano alzada, el moderador hizo la pregunta ¿capciosa? sobre esto.

Y no es que seamos 10 años más viejos, que también, sino que en términos generales, y tomando periodos temporales amplios (de 50, 100 años), aunque en España se vive mejor, si nos circunscribimos a lo que nos ha pasado desde el 2008 hasta hoy, la realidad es que la mayoría de  los emprendedores vivimos mucho peor.

Somos más pobres en un entorno de mayor incertidumbre, eso nos genera ansiedad ante un futuro que no logramos comprender pero que se nos presenta lleno de precariedad, desigualdad, controles, prohibiciones, normalización, pérdida de libertad individual, fascismo, populismo…

La certeza de que nuestros hijos serán la primera generación española que viva peor que sus padres es algo que nos frustra, pero lo que nos ‘acojona’ es que la generación del ‘baby boom’ español pueda ser la primera generación de jubilados cuya pensión sea absolutamente ridícula e insuficiente para sobrevivir (si es que llega a poder pagarse).

La masa más grande de españoles, con una esperanza de vida (que no una ‘ilusión’ de vida) larguísima, sin un colchón familiar capaz de hacerse cargo de su dependencia. Una generación que ha tenido muy poca descendencia y mucha de la cual ha tenido que alejarse geográficamente del hogar, una generación de muchas personas solas que un día vivieron en pareja pero cuyas relaciones no han soportado el paso del tiempo, una generación que hará saltar por los aires los actuales récords de suicidio en España.

La diferencia en 2018 respecto a 2008: ahora no hay donde esconderse, tu única intimidad real está en lo que piensas y no dices (aunque se está avanzando en la lectura de los impulsos cerebrales y, tarde o temprano, acabarán sabiendo también lo que estamos pensando aunque no lo verbalicemos).

Nuestra manera de ver la realidad es lo que nos hace seguir adelante: mirar hacia otro lado o refugiarnos en un carpe diem eterno.

Una vez más el “Ande yo caliente y ríase la gente” de Góngora o el “Síndrome de la rana hervida” de Olivier Clerc.

No se trataba en el Desayuno ‘Subversivo’ ASCEGA de hacer reflexiones filosóficas, ni de profetizar la venida del apocalipsis, era más bien un intento de crear un vomitorio por donde pudiesen salir agolpados todos nuestros miedos, una forma de bajar el nivel de crispación, de hacer que la olla a presión de nuestra realidad individual como pequeños empresarios no explotase sin antes darle una oportunidad para escupir, a través de esa válvula de escape que es la libertad de expresión, todo lo que nos corroe y que sólo nos atrevemos a decir con la boca pequeña en la barra de un bar.

Fue una experiencia sanadora, sin duda. No solucionamos el futuro pero sí fuimos conscientes de que nos esperan retos inmensos, aunque siempre en este ‘juego’ acaben ganando los mismos. Bueno es tener todavía la lucidez suficiente como para darse cuenta de los peligros que acechan y así poder contrarrestarlos, en la medida de nuestras escasas posibilidades.

La historia lo demuestra: de las grandes corporaciones coloniales -como la Compañía Británica de las Indias Orientales- pasamos a las grandes corporaciones industriales -como la General Electric- y de ahí a las grandes corporaciones financieras -como J.P. Morgan/Chase- llegando, finalmente, a las grandes corporaciones tecnológicas -como Google-.

Sólo que en 1900, la población mundial era de 1.650 millones de personas y, actualmente, 118 años y dos guerras mundiales después, somos casi 8.000 millones de seres humanos (y creciendo).

Mismos perros con distintos collares y ahora con más ‘huesos’ a su disposición.

Y las cartas marcadas.

El panorama, creemos, te está invitando a tomar decisiones.

¿Qué lado de la grada elegirás en el próximo desayuno?

 

*Gracias, como siempre, a Bonilla por sus churros y también a Radio Intereconomía que se encargó de recoger con sus micrófonos todo lo que se dijo esa mañana en ASCEGA, la prueba grabada de que este artículo puede no responder totalmente a la realidad, porque la realidad es siempre algo subjetivo.

 


ASCEGA participa en el programa "Catalizador de Oportunidades de emprendemento xove transfronterizo" (acrónimo LIDERA)

Dejate asesorar por el Grupo de Hostelería ASCEGA

Biopsia Liquida ONCOMET

Evento Re-Cuerda #byASCEGA

Evento Re-Conoce #byASCEGA

Evento Re-Emprende #byASCEGA

Suscríbete al Newsletter!

Términos y Condiciones
(por supuesto, podrás darte de baja cuando quieras, sin preguntas, sin molestias!)