Queda un Tezanos inservible para todos menos para el patrón y un CIS con menos vergüenza tras perder, una vez más, la virginidad. Imagino que las encuestas se hacen, pero de la tradicional cocina de los datos hemos pasado a un “sirvo a Sánchez-Redondo el plato, tiro el resto a la basura y a los medios les doy un precocinado del Lidl”. Luego llegan los datos del recuento real, nueva cocina, esta vez tabernaria y reñida con la estadística. También están los trabajadores de base, jefazos y jefes intermedios del CIS, cobrando del estado pero prietas las filas, imagino son todos del PSOE o carecen de vergüenza.

¿Las vicepresidentas y por orden de importancia? La primera a lo suyo, poniendo verdes a los que votaron a una Ayuso de cañas, berberechos y ex novios, comparando la campaña de Ayuso con las campañas nazis, pero hace tiempo que ya nadie la tiene en cuenta, a Calvo digo. La segunda también a lo suyo, menudo papelón, ya puede comenzar a mostrar a la UE las medidas que adoptará España a cambio de la lluvia de millones, con sus desmentidos y sus cosas, claro. La tercera liderando, dejando claro que es “la más” en lo suyo y mostrándonos unos datos de record histórico en cifras y tendencias del paro, al más puro estilo Tezanos, pero en vez de rectificar para ver si invertimos la tendencia, seguirá insistiendo en los errores de los gobiernos de izquierda no liberal. La cuarta, la ministra talibán como la llama mi contertulio Sánchez Tembleque, seguirá cerrando industrias sin preocuparse de haber buscado antes alguna alternativa, mi autonomía la ha dejado como un solar. La “portavoza”, no vicepresidenta, también dijo algo, pero no le entendí.

La oposición autonómica queda feliz en general. Gabilondo preparando las elecciones cruciales, ¿ah, que ya fueron? Mónica García también feliz, como para no estarlo, preparando sus próximas balas y dispuesta a ejercer de oposición de extrema izquierda y de madre, de médico creo que no toca. Iglesias continuando su huida de no se sabe qué, al tiempo que prepara un púlpito desde el que seguir influyendo, creando discordia y dándonos la tabarra. Y el candidato Edmundo, como buen corredor que es, escapa de Madrid, de camino rápido hacia su nuevo puesto en un partido que resiste con respiración asistida.

En los partidos nacionales Casado está feliz, dice que ha ganado su proyecto y se queda tan pichi. Sánchez ni está ni se le espera, tras ver la encuesta buena de Tezanos ya dijo que eso era cosa de Madrid y el gobierno no tenía nada que ver, hasta le cerraron la sede del partido al candidato. Abascal masticando un resultado bueno pero raro, tal vez no lo manejaron como debían. Arrimadas terminando lo que empezó en Murcia y los de Podemos dando vueltas como pollo sin cabeza. Los nacionalistas de toda clase frotándose las manos y mirando hacia la baraja para elegir cartas.

La Fiscalía del Estado continúa todo lo independiente que se espera de ella, es decir nada, pues sigue dirigiéndola una ex ministra del PSOE y militante. El CGPJ y el Estado de Alarma siguen en cola de espera, aun no toca, o sí, ya se verá la próxima semana.

Queda un gobierno central hecho unos zorros tras meterse en una pelea que no le tocaba y salir trasquilado. Queda un Barajas como as en la manga y una esperanza fiada al mana vacunero de Europa.

Pero lo que peor queda, incluso peor que hace un mes, es la sociedad civil, la eterna sufridora de esta huida hacia adelante, el pueblo. Quedamos con unas instituciones más débiles, una economía y unas cifras de empleo en la UCI, la vuelta a las dos Españas y cansados, tremendamente cansados pero convencidos de que lo que viene aun será peor, pasará mucho hasta que levantemos cabeza.