Tener hijos es toda una señal de optimismo y esperanza en un futuro

Tener hijos, en el sentido de criarlos y sacarlos adelante, es un cóctail de emociones que con frecuencia te deja perplejo. Puedes estar profundamente orgulloso en un momento, y al poco estar sumido en una gran preocupación. Y todo sin que objetivamente cambien las circunstancias que pueden influir en la situación. …Pero las neuronas son así, rescatan un miedo o una preocupación y lo que parecía nítido y claro se torna en difuso y complicado. Razonas y reconoces que la educación acompaña un proceso de madurez durante el que tus hijos van tomando sus propias decisiones camino de una final independencia. Un proceso natural evidente en el que cometerán errores y aprenderán, pero en el que inevitablemente intervienes para anticiparte a los traspiés que –por experiencia- sabes que se producirán…amortiguando estos traspiés logramos minimizar daños a corto plazo, aunque limitamos la intensidad de la lección de turno. Pero es nuestra condición, y no podemos evitarlo.

También nos gusta la interlocución con confianza al escuchar las mismas respuestas que –en otro momento- casi calificamos de falta de respeto… Los hijos restan libertan a sus padres, a la vez que hacer vivir una nueva vida. Nos enfrentan a nuevos escenarios, desconocidos, en los que se nos supone expertos.

Ser padres es un reto en el que resulta difícil dar la talla. Aunque –por otro lado- ¿cómo responder a un reto para el que nadie te ha preparado…?

No puedo evitar imaginar la sonrisa de mi padre mientras escribo este texto… supongo que a esto se refería cuando me decía: “Algún día te acordarás de mí y pensarás ”¿que haría tu padre en tu lugar?.” Mientras, donde tenías el papel de educador te encuentras aprendiendo de tus hijos

Mis hijos crecen, aunque no dejen de ser niños, y mis sobrinos Inés y Miguel –padres de Iria y Breogán- esperan su tercer hijo en un par de meses. Una gran noticia para todos porque tener hijos es toda una señal de optimismo y esperanza en un futuro. Por ello, la sociedad debería facilitar más la vida de las parejas jóvenes con niños y hacer un sobreesfuerzo para integrar a los jóvenes

Dedico este texto a Eduardo, Ana, Julia y Germán. Hijos maravillosos.