ASEGURA UNA encuesta realizada por la Ocu entre 3.000 personas, que la ciudad de España con mayor calidad de vida es… ¡Vigo!

Lo primero que se me vino a la cabeza fue «¡ojalá!». Ya me gustaría que lo fuese. Es una ciudad por la que siento especial cariño. No en vano estudié allí parte de mi carrera. Y es una ciudad que siempre he defendido. Incluso en ocasiones creo que más que lo propios vigueses. Y si no ahí están las hemerotecas para corroborarlo. En su día, una entrevista que me realizó Manuel Jabois, en la que defendía, en contra del criterio de la Xunta, la entrada del Ave a Galicia a través del trazado Ourense-Vigo y no de Ourense-Santiago, como finalmente se hizo, me supuso enfrentarme con el entonces presidente Manuel Fraga. Sin embargo no vi a abel Caballero ni a muchos otros políticos a los que ahora se les llena la boca con la palabra Vigo, defender aquella opción, mucho más lógica y, por supuesto, mucho más beneficiosa, no solo para la ciudad de Vigo sino para la provincia en su conjunto. Pero, seguramente como consecuencia de aquel silencio de los vigueses que ahora tanto se quieren –y no seré yo quien diga que no tienen motivos para hacerlo–, hoy nos vemos absurdamente obligados enfilar en dirección norte si queremos ir en tren hasta la capital de España.

Volviendo a la encuesta, hay dos cuestiones que me han llamado la atención. Además de los déficits en movilidad y en la conexión con Madrid, reconoce la Ocu que Vigo tiene dos puntos débiles: el mercado laboral y el inmobiliario. Y no me parecen debilidades menores. Junto a la sanidad y la educación, el empleo y la vivienda deberían conformar las cuatro patas que sostienen el bienestar de la ciudadanía. ¿Y resulta que la mejor ciudad de España para vivir flaquea en dos de ellas? Una de dos, o los responsables de la Ocu cuentan con una invitación para pasar unas buenas vacaciones en Vigo o algo se me escapa de la encuesta en cuestión.

Máxime cuando hace unos días conocimos el dato de que la primera ciudad de Galicia en población no es ni de lejos de las mejores en cuanto a rentas. Vigo, con 16.865 euros de renta media disponible por habitante, se sitúa en el número 11 de entre los municipios de la comunidad.

Insisto, me alegro de que los vigueses tengan tan extraordinario concepto de su ciudad. Y ojalá fuese cierto que es la mejor de España en calidad de vida. Sería el primero en celebrarlo. Pero, sinceramente, creo que hay carencias y datos objetivos que no llaman precisamente a la celebración. Y bien harían los vigueses, y el conjunto de los pontevedreses, en reivindicar el fin de los históricos agravios así como mejoras en infraestructuras y en servicios esenciales. Recrearnos ahora en la complacencia puede llevarnos en un futuro no muy lejano a consecuencias nefastas.

Y permítanme un apunte más para terminar. En la noche de este martes conoceremos los resultados de estas elecciones en Madrid que tanto están dando que hablar. Pero a mí me gustaría ir un paso más allá y lo que de verdad me gustaría conocer es quién vota a quién. Qué sectores de la población votan a determinadas candidaturas y cuáles a otras. Creo que los datos de ese análisis más profundo nos ayudaría a entender muchas cosas de nuestro país. Y muy importantes. Ahí lo dejo.