La falta de ordenanza local sobre el uso e instalación de toldos en zonas protegidas genera una indefensión jurídica.
Por si no fuese suficiente con el COVID 19, ahora ambos organismos añaden una nueva inquietud a hosteleros y comerciantes. ASCEGA, Emprendedores de Galicia, peleará con todos los medios a su alcance para que está inoportuna actuación no se convierta en un nuevo varapalo al Sector Terciario de A Coruña.

 Adjuntamos carta dirigida desde ASCEGA al Sr. Villoslada: Carta dirigida Sr.Villoslada

Estimado Sr. Como presidente de ASCEGA y en representación de todos los integrantes de este colectivo, me pongo en contacto con usted para trasladarle lo que sigue: Como bien recordará, en todas las reuniones mantenidas con usted en los últimos meses, se le traslado la situación que estaba padeciendo nuestro asociado cuya denominación comercial es “David Iglesias Barca y Otros S.C”, en relación con la exigencia, vía resolución desde su Concejalía, de retirar el toldo que desde los años 70 ininterrumpidamente, protege su fachada. Asesorados por esta Asociación y según sus directrices, procedieron a recurrir dicha resolución. Como igualmente recordará, usted se comprometió a buscar una solución a este particular, toda vez que la citada resolución, provocaría un estado general de perjuicio e inseguridad jurídica a todos los negocios, que con toldos en sus fachadas, desarrollan su actividad comercial en la zona PREPI. Con asombro y preocupación, hemos recibido por parte de nuestro asociado, la resolución negativa a este recurso que usted nos indicó presentar. Conscientes de la situación que esta nueva falta de sensibilidad por parte de la administración local y en este particular, con su concejalía, va a suponer para el sector productivo de nuestra ciudad, duramente castigado en los últimos años, emprenderemos todas las acciones que estén en nuestra mano para la defensa de nuestros asociados y del Sector Terciario de A Coruña. Finalizo reconociéndole que a nivel personal, su falta de compromiso con lo hablado, me causa perplejidad y decepción. Sin otro particular, reciba un cordial saludo.