Ser o no ser… es la primera línea de un soliloquio de la obra de William ShakespeareHamlet (escrita alrededor de 1600). La madurez, las experiencias vividas, el contraste de pareceres, la verdad y la mentira, son aspectos que hacen que a veces dudes, que sometas tus propias contradicciones al juicio de los demás como una especie de consulta democrática cuyo resultado a veces te indicará el camino.

Espero que todo ello y más, haga reflexionar a Pablo Iglesias en su triste despedida después de las elecciones del 4 de mayo, independientemente del resultado que obtenga en las urnas. La deriva a la que ha conducido a su partido le hace único responsable del deterioro del mismo, la mayoría de sus fundadores lo han abandonado y han puesto al descubierto sus contradicciones.

Alejado de Vallecas y deseando pisar moqueta te convertiste en aquello que decías eliminar, le llamabas “casta”, las puertas giratorias se abrieron para ti y para los tuyos. Obtuviste por un puñado de votos situarte tú y la madre de tus hijos en el Consejo de Ministros y en los Estamentos del Estado y desde allí te convertiste en el Marques de Galapagar. Tocaste el cielo con las manos, ese cielo que decías que había que conquistar desde la calle. Todo ello has tenido, también las Residencias de Mayores, esas que nunca pisaste y en las que fallecieron más de 30.000 ancianos a los que tu desidia abandonó.

Crispaste a una sociedad que hasta entonces vivía en medio de un debate democrático como cualquier otro País de nuestro entorno, pero tus ansias de poder quisieron convertirlo en uno de esas Repúblicas a las que tu denominas democráticas y que un compañero tuyo y hoy adversario político, alababa porque en ellas sus ciudadanos “comían tres veces al día”.. No solo eso, sino que la violencia contra las mujeres que tanto decías combatir se contradice con el deseo de azotar a una de ellas “hasta hacerle sangre “. O también quien sabe, a lo mejor algún día llevan al cine una historia real, la de Pablo Iglesias y la famosa tarjeta SIM robada a su ex asesora, Dina Boulsselham, en 2015.

Has querido y lo lograste entrar en los secretos de Estado a través del CNI, has querido y sigues intentándolo con la colaboración necesaria de quien te ha situado en la Vicepresidencia, controlar a los Jueces y hasta a los medios de comunicación. Y ya al final de tu “ser o no ser”, y en defensa de lo que tu denominas democracia, toleras que tus matones se enfrenten y pateen a servidores públicos que garantizaban el orden cuando otro partido exponía sus ideas en un territorio que considerabas de tu propiedad. Claro, lo mismo que la satisfacción que decías sentir “al ver patear a un policía” y esa obsesión de que todo aquel que no está de acuerdo contigo es “ un facha”, te recomiendo te mires al espejo y le preguntes aquello de “espejito dime si existe alguien más fecha que yo”….te aseguro que el espejo se romperá en pedazos.

La Constitución del 78, la que nos dimos los españoles todos, esa que te ha permitido a ti llegar a la Vicepresidencia del Gobierno y a la que prometiste “GUARDAR Y HACER GUARDAR” y lealtad al Rey, la desprecias y solo te apoyas en ella cuando entiendes que te favorece en algo, despreciando aquellos artículos como los que he mencionado y pactando con todo aquel partido que desea la destrucción de lo que hoy conocemos como España.

En fin Sr. Iglesias estimo que su periplo político llega a su termino. ¿ recuerda aquello del “ Tic..Tac..Tic..Tac, cuyo sonido le dedicada a Mariano Rajoy…, pues eso

Ser o no ser….