Bea Borrajo,  nos cuenta su trayectoria y como empezó su carrera. Actualmente trabaja en su empresa familiar, Kreston Iberaudit, que está en constante evolución y adaptación a las nuevas tendencias en las que se ven inmersos actualmente.

Empecemos por el principio. ¿Quién es Beatriz Borrajo?

Soy una mujer de 46 años, madre de dos hijas.Trabajo en nuestra empresa familiar dedicada al asesoramiento fiscal, jurídico y auditoría de cuentas y vivo en A Coruña.

¿Cómo decidiste ser abogada?

Estudié Derecho porque quería ser abogada. Cuando empecé la carrera, a los 18 años, me imaginaba que ser abogada sería como ser Atticus Finch (Gregory Peck) en “Matar a un Ruiseñor”. Ahora me he dado cuenta de que no es exactamente igual, pero, aunque la cita a la que he hecho referencia es un ejemplo cinematográfico y antiguo, conserva la esencia de lo que debería ser la profesión de abogado. Esa esencia es el deber del abogado de consagrarse enteramente a los intereses de su cliente desde la ética profesional y personal.

¿Por qué elegiste el sector en el que trabajas?

La verdad es que no fue una decisión que tuviese premeditada, sino que las circunstancias de mi vida me llevaron en este campo del Derecho. Mi padre, Jorge Borrajo Prego, profesor mercantil y auditor de cuentas, fundó nuestra empresa, cuyos orígenes se remontan al año 1970, dedicada, principalmente, al asesoramiento fiscal y auditoría de cuentas. En el año 1996 se incorporó al despacho mi hermano, Jorge Borrajo Dios, economista y auditor de cuentas. Poco a poco fue creciendo el volumen de trabajo y también la variedad del mismo, surgiendo la necesidad de incorporar a alguien con un perfil jurídico en el despacho y poder abarcar así otros campos. Y ahí aparezco yo. Cuando acabé la carrera me fui un año a Irlanda a aprender inglés y otro a Zaragoza, de pasante a un despacho de abogados. Así que, cuando regresé, y sin pensarlo demasiado inicié mi andadura profesional en este sector. Ahora somos ya cuatro abogados; como sigamos así, vamos a superar a la parte económica del despacho. ¡Qué va, es broma! Ellos son más.

¿Qué servicios ofrece Kreston?

Kreston Iberaudit es un despacho en el que trabajamos economistas, abogados y auditores de cuentas. Prestamos un servicio de asesoramiento global a empresas y a personas físicas en el que se incluye el asesoramiento fiscal, laboral y contable. También tenemos el área de auditoría de cuentas y de economía forense. Y, por supuesto, el departamento jurídico, del que yo formo parte que, nos permite, abarcar el campo del Derecho Civil y Penal. Otra de nuestras áreas de trabajo es el Derecho Concursal, asesorando a empresas que necesitan presentar concurso de acreedores y siendo administradores concursales. Nuestro primordial objetivo es ofrecer un servicio de calidad, basado en un trato personalizado por los socios del despacho y en la apuesta firme por la formación de nuestros profesionales. Siempre nos hemos guiado por un espíritu de ayuda al cliente que, junto al cuidado de la calidad de nuestros servicios, ha sido el motor de nuestro crecimiento.

Kreston Iberaudit pertenece a un grupo de oficinas de ámbito nacional e internacional, lo que nos ha permitido que nuestros clientes que han necesitado asesoramiento en el extranjero han podido acudir a una de nuestras oficinas y sentirse arropados por una firma que ya conocen. 

Ya llevamos un año de pandemia. ¿Con que desafíos te enfrentaste en este período?

Esta pandemia que nos está tocando vivir creo que es un gran desafío para todos. Tiene al mundo entero en jaque y la gran incertidumbre que la rodea provoca un desosiego general. En nuestro caso nos hemos tenido que enfrentar al estudio de gran cantidad de normativa que se ha dictado como consecuencia de la alerta sanitaria provocada por la pandemia y aplicarla bien y rápido, pues ha habido un constante goteo de normas cuya correcta aplicación era de gran importancia para las empresas. Además, al igual que gran cantidad de negocios, nos hemos tenido que lidiar con esta nueva forma de trabajar que es el “teletrabajo”. En nuestro caso, gracias al gran equipo de personas que tenemos, nos ha permitido poder sacar todo el trabajo adelante ya sea desde casa como desde la oficina.

¿Has tenido que renunciar a alguna faceta de tu vida personal para llegar a dónde está ahora?

No siento que haya tenido que renunciar a algo para hacer el trabajo que hago. Es cierto que es un trabajo muy absorbente en el que si no paras a una hora del día podrías estar trabajando y estudiando las 24 horas. Yo intento disfrutar al máximo el tiempo libre pasándolo con la gente a la quiero. Además, tengo la suerte de trabajar con mi familia con lo cual paso mucho tiempo con ellos. Y, como me gusta mi trabajo, no siento que haya renunciado a nada.

Si tuvieras que elegir un momento más importante de tu carrera ¿cuál sería?

Creo que la carrera profesional de una persona es importante de principio a fin. Los comienzos suelen ser más duros, pues te inicias en un terreno desconocido en el que poco a poco vas cogiendo seguridad y confianza. No obstante, nunca puedes dejar de estar alerta pues, una empresa es algo vivo, que cambia constantemente y que hay que cuidar mucho para mantenerla sana. Y lo mismo ocurre con la carrera profesional de una persona. No sería capaz de decirte un momento que haya sido más importante que otro, pues, como te comentaba, al igual que la empresa estamos en cambio constante, lo que hace muy interesante nuestra profesión, pues es difícil aburrirse.

¿Si pudieras regresar en el tiempo y volver a trabajar en lo mismo?

La verdad, no sé qué haría si pudiese volver atrás en el tiempo. Como no es posible, no me lo planteo.

¿Sientes discriminación por el hecho de ser mujer?

No, nunca la he sentido.