Representantes de la asociación critican que solo a partir de un descenso del 45% de facturación entre 2019 y 2020 se pueda acceder a algunas líneas.

La Asociación de Emprendedores de Galicia (ASCEGA) denuncia que numerosos hosteleros han sido excluidos de las ayudas de la Xunta debido a los cierres por la pandemia de coronavirus por los “injustos baremos” de las bases que las regulan. El vocal del Grupo de Hostelería, Diego Lis, explica cómo entre el año 2019 y el año 2020 el empresario que pida la subvención debe haber disminuido sus ingresos en un mínimo del 45%. “En mi caso, el descenso es del 43% y no puedo acceder a dos de las tres ayudas publicadas en los últimos días. Soy autónomo y tengo personal al cargo, pero me quedo fuera”, critica.

“Este condicionante parte la baraja por la mitad y hay cientos de casos”, advierte Lis, que no entiende, dice, “cómo se pueden poner estos límites con la que está cayendo”. El hostelero coruñés censura que los representantes de asociaciones del sector de las distintas provincias pudieran aceptar estos requisitos en la mesa de negociación con el Gobierno gallego y no se explica “cómo no rompen” el diálogo. “Si se trata de ayudar a los autónomos, que el único baremo sea el de las ventas no tiene sentido”, añade.

Entre esta semana y la pasada, expone el representante de ASCEGA, se han publicado tres líneas autonómicas, dos de ellas para autónomos (una, en general, y otra para aquellos que tienen personal), con hasta 5.200 euros de dotación entre ambas, y otra, en exclusiva para hostelería, con 2.700 euros de tope. Sin embargo, el baremo y el montante final, insiste, hacen que sean “insuficientes”. “Nos obligan a cerrar. Se les llenan la boca diciendo que nos van a ayudar y después los condicionantes hace que no lleguemos a recibirlas”, denuncia.

“Una vez más son insuficientes, no son proporcionales y dejan a mucha gente fuera, como las anteriores”, reclama Lis, que califica de “negro” el panorama y exige que el resto de administraciones convoquen ya un verdadero plan de rescate para el sector. “Estamos esperando a ver qué hace el Concello de A Coruña con el nuevo Presco y si la Diputación y el Gobierno hacen algo”, lamenta.