A Coral Souto, desde pequeña le gustaban la Física y las Matemáticas, y no dudó ni por un momento en matricularse en Ingeniería Industrial. Lo que nunca imaginó es que esa pasión por la ciencia  le acabaría llevando a gestionar un  proyecto de referencia en A Coruña, como reformas en residencias universitarias como Rialta y Siglo XXI, edificios universitarios como la facultad de Fisioterapia, Terapia ocupacional y el edificio La Normal.

¿Cómo decidiste estudiar ingeniería?

Fue una decisión de último momento. Lo que sí tuve siempre claro es que estudiaría una carrera técnica. Supongo que será por cómo tenemos organizada la cabeza desde que nacemos, a unos les toca letras y a otros nos toca ciencias. Me gustaba mucho la construcción, por ese motivo llegué a plantearme Arquitectura, pero me faltaba la parte artística. Pensé también en Ingeniería de Caminos, pero finalmente me decidí por Industriales en la especialidad de construcción. Creo que fue la mejor elección, no solo por lo versátil y completa que es la carrera, sino por cómo te amuebla la cabeza.

¿Consideras que hay influencia en la elección de la carrera universitaria?

¿Influencia? Para nada. Somos dos hermanas. Mi padre quería que una fuese farmacéutica y la otra, médico. Salimos las dos por ingeniería, una de telecomunicaciones y otra industrial. Como puedes ver, ni mi padre (al cual adoraba), pudo influir en mi decisión de escoger lo que quería.

¿Cómo fue tu paso al mundo profesional?

Muy deseado. Para mí fue el momento de liberación, al fin sales de la escuela donde te han hecho sufrir tanto.

¿En qué se especializa Seingenia?

Seingenia nació en noviembre del 2008, con una crisis importante, en que las empresas y también los particulares, necesitaban optimizar sus consumos energéticos, para sobrevivir a ese duro momento. Supongo que esas circunstancias fueron las que nos llevaron a especializarnos en optimización y eficiencia energética de las instalaciones.

Desde Seingenia diseñamos, proyectamos y ejecutamos, instalaciones industriales para clientes en los sectores, industrial, residencial y terciario. Como ingeniería, somos un equipo de ingenieros industriales, que, aunque realizamos cualquier tipo de proyecto o trabajo técnico, el 80% de nuestros proyectos son para rediseñar instalaciones antiguas, con problemas, y normalmente con un alto consumo energético.

En cualquier proyecto de instalaciones, da igual que sea un hotel, una residencia de estudiantes, de ancianos o un edificio de viviendas, le incorporamos telegestión, de manera que, una vez construidas las instalaciones, las monitorizamos para controlar que los consumos se comporten como fueron proyectados.

Estos últimos años, debido a la demanda de muchos de nuestros clientes, unido también a la mejora tecnológica y, recientemente, a las exigencias normativas que se están imponiendo, hemos comenzado a incorporar a nuestras instalaciones energías renovables como la fotovoltaica y las bombas de calor. Los resultados obtenidos, están siendo francamente buenos.

¿Qué proyecto de los que has gestionado en Seingenia que has gestionado destacarías?

Personalmente, el mejor proyecto que he gestionado en Seingenia, es el equipo personal que lo compone. Estoy muy orgullosa de las personas que han querido acompañarme en esta gran aventura.

Técnicamente no puedo destacar uno solo, ya que cada uno es especial en su momento. Llevamos más de 50 instalaciones realizadas y no tenemos dos proyectos iguales. En cada proyecto, buscamos mejorar el anterior.

Si tengo que destacar algún proyecto de referencia en la ciudad, podría mencionar reformas en residencias universitarias como Rialta y Siglo XXI, edificios universitarios como la facultad de Fisioterapia, Terapia ocupacional y el edificio La Normal. Para ADIF hemos proyectado la reforma de la sala de calderas en la estación de ferrocarril de San Cristóbal, para el SERGAS el centro de salud de San José o la evaluación de riesgos por amianto en el CHUAC. Para la Agencia Tributaria, la reforma de sus sedes de Betanzos, Lugo y Santiago. Este último, fue un proyecto a biomasa.

Menos conocidos, pero no menos importantes, son la multitud de salas de calderas en edificios de viviendas que hemos realizado, edificios muchos de ellos complejos por su altura, o por su elevado número de viviendas. En todos ellos mejoramos año a año el diseño y la incorporación de nuevas tecnologías. Buscamos la tranquilidad de nuestros clientes no solo técnicamente, sino también, realizando proyectos llave en mano, mediante garantías, buscando financiación si fuese necesaria y por supuesto tramitando las subvenciones que puedan ajustarse al proyecto.

Tenemos el orgullo de haber sido los primeros en la ciudad en incorporar fotovoltaica para autoconsumo en una reforma de una comunidad de propietarios de un edificio de Álvarez Conchado, habiendo conseguido subvención del INEGA del 50%. En el 2020, hemos conseguido subvenciones del IGVS para varias comunidades de nuestra ciudad.

¿Dónde te ves dentro de cinco años?

Me encantaría conseguir ser una ingeniería de referencia en este sector. Vienen tiempos muy complicados, por lo que si conseguimos mantener la carga de trabajo de años anteriores seríamos muy afortunados.

 Quédate con un momento de tu carrera profesional

Sin duda me quedo con el primero, fue el día que leí el proyecto final de carrera, lo tengo muy grabado en mi recuerdo, por lo que sentí y gracias a quiénes llegué allí.

¿Has tenido algún incidente por el hecho de ser mujer?

Incidente no, anécdota tengo una buenísima. Un cliente ha llegado a mi gracias a ser mujer, en un sector claramente masculino. Buscó por toda la ciudad preguntando por “la chica de las calderas”. Había oído hablar de mí, pero no sabía ni mi nombre, ni el de mi empresa. No paró hasta encontrarnos y, cuando nos conoció, nos contrató. Antes había estudiado propuestas técnicas de más de 10 empresas antes de localizarnos. Años después, sigue confiando en nosotros todos los trabajos técnicos que le surgen. Tenemos clientes de muchos años, y eso me enorgullece.

   Para concluir, ¿qué consejo le darías a las mujeres que aspiran a conseguir un  puesto de responsabilidad en cualquier profesión?

Que luchen por lo que quieren. Tocará trabajar mucho, pero al final merece la pena, sea lo que sea. Creo que la vida es una carrera de fondo y que con esfuerzo somos capaces de llegar donde nos lo propongamos, solo tenemos que querer llegar. La carrera de la vida no siempre la gana el hombre más fuerte o el más ligero, tarde o temprano, el que gana, es aquel que realmente cree que puede hacerlo.