La Asociación de Emprendedores de Galicia, reitera su exigencia de que las tres administraciones públicas gallegas (Xunta, Diputación y Concello de A Coruña) diseñen un plan de rescate para salvar a la hostelería tras las nuevas restricciones adoptadas en las últimas horas que afectan a horarios y aforos. El vocal del Grupo de Hostelería, Diego Lis, denuncia que ninguna de las instituciones “ha estado a la altura” desde el inicio de la pandemia y que, pese a anunciar “a bombo y platillo” distintas ayudas, “ningún negocio es ya viable”.

“Ya no estamos en el momento de ayudas, estamos en el de un plan de rescate”, reprocha el hostelero, que considera que los locales están “abocados al cierre”. La perspectiva es, añade, “muy negra” y considera que el primer semestre de 2021 “seguirá siendo durísimo” sin ni siquiera haber recibido las ayudas prometidas en 2020 por las administraciones públicas. Según sus cálculos, más del 20% de los negocios de hostelería bajarán la verja en la ciudad: “Muchos compañeros se plantean cerrar porque esto se alarga demasiado en el tiempo”.

“Hay muchas ayudas en el papel, pero pocas en la práctica y son insuficientes en la mayor parte de los casos”, lamenta el representante de la hostelería, que pone como ejemplo su propio local para demostrar la escasa cuantía de los programas. “En un local con tres empleados, los gastos generales de sueldos, seguridad social, suministros generales, compras… suman 10.000 euros al mes. Las ayudas no llegan ni para cubrir uno”, señala. Recuerda, además, que los gastos fijos “son los mismos hagas diez tortillas o veinte” y que los ingresos han caído “drásticamente”.

ASCEGA exige, como viene haciendo desde mayo del año pasado, un plan de rescate por parte de las tres administraciones públicas gallegas (Xunta, Diputación y Concello) con compensaciones económicas ágiles y ajustadas a la falta de ingresos que sufre el sector, así como la condonación de impuestos. Frente al anuncio de la Xunta de un “fondo de cooperación Covid-19”, ya propuesto por ASCEGA hace varios meses, por desgracia hemos de remitirnos a anteriores anuncios de paquetes de ayudas, siempre insuficientes, tardías y que, en muchos casos, ni siquiera han llegado al bolsillo de sus solicitantes, que poco a poco se ven abocados a una inminente ruina económica.

ADJUNTAMOS ENTREVISTA.

Diego Lis, portavoz del Grupo de Hostelería de Ascega y propietario de La Teresa

“Las ayudas no llegan ni para cubrir un mes de gastos: necesitamos un plan de rescate”

Entrevistamos al portavoz del Grupo de Hostelería de ASCEGA y propietario del local La Teresa, en A Coruña. Las ayudas prometidas “a bombo y platillo” por las administraciones públicas no llegan y las restricciones, intermitentes, no permiten, dice, ingresar lo suficiente para que los negocios sean viables. Una situación desesperada que aboca al endeudamiento personal y al cierre a muchos emprendedores. La solución pasa por un plan de rescate, afirma, en el que todas las administraciones aúnen fuerzas para salvar al sector.

¿Qué suponían, inicialmente, las ayudas Presco del Concello de A Coruña?

Cuando salió el Presco, en el mes de julio, la cantidad a la que podíamos acceder mayoritariamente eran 4.700 euros para pagar autónomos y parte de la seguridad social de trabajadores. Era una ayuda importante porque suponía para los hosteleros que nos ahorrábamos un coste fijo, que tenemos todos los meses.

¿Cómo fue la tramitación?

No fue sencilla; tenías que hacerlo en una plataforma, con certificado digital o DNI electrónico, y no todo el mundo tiene capacidad para hacerlo. Mucha gente ni optó por tramitarla. Y había que presentar bastante documentación. Desde mi punto de vista, excesiva. Ya decían en aquel momento que el Concello tenía seis meses para tramitarla y entendimos que era para cubrirse las espaldas y que sería más ágil. Pero no fue así. En mi caso, la tramité a mitad de julio y me pagaron el 28 de diciembre.

Cuando se anuncia el cierre de la hostelería por la segunda ola aún no las habíais cobrado, pero se anuncian otras ayudas, ¿no es así?

El segundo cierre, en noviembre, fue anunciado casi de un día para otro. Ahí surgieron tres líneas de ayudas de la Xunta. Una que era a cualquier autónomo en la comunidad, que podía llegar a 1.200 euros. Esa sí que se ha pagado mayoritariamente. Había otra específica de hostelería, que decía el decreto que era 1.500 euros por mes cerrado, pero se levantó la restricción el 4 diciembre, con lo cual nadie estuvo el mes entero. Acabó siendo una ayuda de 1.150 euros. Y la última era para autónomos con más de dos empleados, que es mi caso, y la cuantía eran 4.000 euros, 2.000 con cargo al presupuesto del mes de diciembre, por tanto, se abonaba en ese mes, y otros 2.000 en enero. En mi caso, no se han pagado ninguna de las dos.

Aparecen, por tanto, otras ayudas, pero seguís sin percibir la totalidad.

Tengo 6.000 euros que pueden venir, pero la verdad es que no llegan y los ingresos han caído de una manera muy drástica. Cuando abres un local de hostelería la abres para 10 o 50 clientes, pero los gastos generales:  encender neveras, luz, darle al gas… hagas diez tortillas o veinte, son los mismos. Y los ingresos no cubren, no llegan para cubrir gastos.

¿Qué supondrían las ayudas para los hosteleros si las tuvieseis ingresadas?

En un caso como el mío, con un local con tres empleados y yo, que soy autónomo, en gastos generales de sueldos, seguridad social, autónomos, un crédito, suministros generales, compras… te hacen falta 10.000 euros al mes. Las ayudas no llegan ni para cubrir un mes. Si estás abierto, generas ingresos y con ese dinero pagas facturas, impuestos, pero, si no te dejan abrir, hay muchos gastos que siguen ahí: crédito, autónomos… Los ERTES ayudan porque nos quitamos parte de los costes laborales de encima; sin ellos estaríamos ya todos cerrados.

¿Es un momento desesperado? ¿Se planten cierres en la hostelería coruñesa?

En mi caso, este año voy a dar pérdidas. Y es un momento desesperado. Muchos compañeros se plantean cerrar porque esto se alarga demasiado en el tiempo. Estamos ya en enero, nos espera otro mes de cierre y es muy, muy difícil continuar. Muchos, o casi todos, nos hemos agarrado a los créditos ICO, con los que conseguimos tener liquidez para tu día a día, para subsistir de manera personal, porque todos tenemos alquiler, hijos… Hemos cogido ICO para nuestros negocios y los hemos utilizado para salvar nuestras vidas. Va a haber muchos cierres, yo creo que más del 20% estimado.

¿Cómo es la perspectiva en la hostelería coruñesa para 2021?

Complicadísima. Ha arrancado con un cierre e imagino que la desescalada será muy gradualmente por lo que el primer semestre seguirá siendo dificilísimo. Hasta que la vacuna sea realmente efectiva y con un porcentaje de población inmunizada, vamos a tener que sufrir seis, ocho o nueve meses. La perspectiva es muy negra.

¿Qué necesitaríais para sobrevivir como sector?  ¿Más ayudas?

Está bien que se anuncien a bombo y platillo ayudas, pero ya no estamos en un momento de ayudas, estamos en el de un plan de rescate. Llevamos diez meses en esta situación, con cuatro meses cerrados y los negocios son totalmente inviables. Es imposible con restricciones, trabajando al 40 o 50% de capacidad, serlo. Ningún negocio es viable. Estamos abocados a un cierre.

Sabemos que cada administración tiene su margen de acción. El Presco es una buena línea de ayudas si fuera efectiva y ágil y rápida, pero el dinero tendría que estar ya en las cuentas. Y tiene que haber un programa similar para 2021 e IBI, cargo de basuras, terrazas… tendrían que suprimirlos o dejarlos en cuarentena hasta que esto fuese para adelante y dar ayudas directas. La Xunta también tendría que otorgar más ayudas. Y el Estado ayuda con los ERTES, pero todos esperábamos un plan de rescate que no va a llegar. Somos un país con problemas económicos y no hay dinero para dar. Y las cuotas siguen pasándose… Les importa un pimiento que estés abierto o cerrado.

El plan de rescate sería la solución, entonces.

Tiene que ser una unión entre las cuatro administraciones. Que se haga un fondo de recuperación, de rescate, como se hizo con los bancos en su momento. Cada uno con la capacidad que tenga, pero que el dinero sea ágil y que llegue rápido porque no es salvar nuestros negocios, es salvar nuestras vidas privadas. Todos queremos cobrar a final de mes y llevamos casi un año poniendo dinero.

 

Foto: Raquel Vázquez R.