Para prometer se les llena la boca a todos, pero cuando hay que repartir comida sólo tenemos lo de la despensa, ¿Repartir o dar consejo?.

Cada poco tiempo escuchamos corrientes de opinión entre los distintos partidos políticos, de gobierno o de oposición, con apoyo a muerte de los medios de comunicación afines, el que los tenga. A continuación todos tus contactos de esa corriente empezarán a darte la matraca con la idea. De golpe y porrazo se inundan las redes sociales y los periódicos de conversaciones en torno al tema. Ahora toca esta idea, “si reduces impuestos, estás quitando el dinero a la sanidad, educación y ayudas sociales”.

¡Tate! Pues claro que sí, también quitas de subvenciones para chiringuitos, de transferencias para administraciones duplicadas, de subidas de sueldo a políticos y funcionarios o de compras fallidas de mascarillas y respiradores, ¿Qué quieren que les diga? El asunto es que lo que vendías como “la solución” ya no lo es y necesitas dibujar una nueva realidad.

Pero la cosa es más simple que eso, desde la oposición es gratis la crítica y el insulto fácil, pero desde el gobierno tienes que enfrentarte a la realidad, al menos de vez en cuando. ¿Tal vez también tenga algo que ver el tema de que desde el gobierno ya eres parte del poder, ya eres casta, ya disfrutas de los beneficios que tanto criticabas y seguramente no quieras cerrar tu puerta giratoria.

¿IVA o tarifa eléctrica? Discutamos y dejemos que siga subiendo, ya vamos por el no sé cuanto por cien, pero la prioridad ya no es bajar el precio de la luz o su IVA de lujo, la prioridad es discutir y crear tensión, Galapagar y Moncloa tienen el pago asegurado. Pero vamos a lo mollar, ¿Pueden bajar lo que pagamos? Pues bájenlo. ¿No pueden bajar lo que pagamos? Pidan disculpas, no mareen y hablen de otra cosa cuando estén en la oposición.