Con las heridas económicas de la crisis del 2008 aún sin restañar, vuelve el sector productivo -profesionales, autónomos y empresarios- a asumir en solitario el daño provocado por la irresponsabilidad de otros.
Porque, sin ánimo de ser tachados de reduccionistas o acusados de simplificar las cosas, esta crisis, como la anterior, tiene responsables.
Responsables con nombres y apellidos, responsables que, con su inacción, son causantes de la ruina de nuestros negocios y empresas. Responsables de mantener, con nuestro esfuerzo, una estructura político- administrativa, ineficaz y corrupta, que lastra el crecimiento y viabilidad del sector productivo. Responsables de autoasignarse sueldos inversamente proporcionales a su eficacia siendo una pandilla de incapaces. Responsables e incapaces, por estar más preocupados de sus partidos, infectas estructuras clientelares, que del bienestar de los ciudadanos que dicen representar. Responsables de dividir y enfrentar, por su propio interés, en un momento tan crítico y de desenlace tan incierto. Responsables, en fin, de la ruina, el dolor y la incertidumbre de muchos de los nuestros.
Desde ASCEGA, asumiendo que clamamos en el desierto, exigimos la condonación de impuestos, tasas y gravámenes, la compensación con el 75% de la facturación del ejercicio anterior a todas las empresas obligadas a cesar o restringir su actividad, y el reconocimiento, esa sí, de la RESPONSABILIDAD del sector productivo.
¿Que no tienen ustedes recursos? Pues dejen de provocar y bájense los sueldos, eliminen chiringuitos, asesores y gastos superfluos. Reduzcan el tamaño de esa carga inasumible que son sus incontables administraciones.
¡Trabajen! Sean, en definitiva, responsables y déjennos trabajar y vivir.
Desde ASCEGA nos comprometemos a poner cara a los responsables