Siempre nos quejamos de que España no es una potencia dentro de Europa y de que nuestra productividad no es comparable a los países de nuestro entorno. Pues no es verdad. El caso es que lo petamos en Europa con nuestro producto estrella: el parado español. Y esto no es presumir, como cuando sacamos pecho con la paella, la tortilla o el jamón. Esto son las cifras, que nos dicen que vamos a la cabeza del continente con una tasa del 15,8%. Pero no nos pongamos límites porque somos capaces de mejorarlo: los economistas calculan que llegaremos a superar el 20%.

Y donde ya nos salimos de la clasificación es en el paro juvenil, que supera el 40%. Ahí, ya es nada, hemos conseguido dejar atrás a Grecia, que iba ganando pero que ahora mismo va por detrás, aunque en esto siempre hay que pedir la foto finish porque ahí vamos, cabeza con cabeza.

Lo cierto es que el paro siempre ha sido un problema, y de los gordos, en España. Cierto es que las crisis siempre se llevan por delante tejido productivo y numerosos puestos de trabajo pero en España la escabechina siempre es mayor y siempre tardamos más en recuperarnos. Tenemos, supuestamente, las generaciones mejor preparadas pero que en muchos casos acabarían necesitando un máster de reponedor para optar a un puesto de trabajo. Los sindicatos se rasgan las vestiduras pidiendo «un empleo de calidad» pero quizás deberían darnos unas indicaciones de cómo se consigue, porque algo estamos haciendo mal. Desde Europa nos exigen una legislación más flexible pero el Gobierno no quiere ni oír hablar del peluquín. Eso sí, en la primera mitad del año nos hemos fundido en prestaciones del SEPE (lo que antes llamábamos INEM) más de 23.000 millones y la Unión Europea nos va a prestar 21.300… así que ya lo tenemos gastado antes de que llegue.

Somos líderes en productividad… de parados. Qué más nos da que nos ganen en cifras macroeconómicas, en la Champions o que ‘Rayominí’ no nos dé los ‘tuelf points’ en Eurovisión: Lo nuestro, nuestra especialidad, lo que realmente hacemos fetén es generar paro. Pero por un tubo. Es darle a la manivela y empezar a salir parados como chorizos. Bueno, en chorizos también somos una potencia pero eso es capítulo aparte.