por Eugenio Yañez. A y C Consultores

La tarifa plana para autónomos, nacida en 2013 (Real Decreto–ley 4/2013, de 22 de febrero) como una medida para activar la iniciativa empresarial e impulsar el autoempleo, consiste en el pago de una cuota mensual reducida a la Seguridad Social en calidad de autónomo.

En un primer momento dicha cuantía se concretaba en el pago de una cuota mensual de 50€ durante los seis primeros meses de actividad. Esta cuota inicialmente se aprobó para menores de 30 años, pero debido a la fuerte reacción del colectivo de autónomos, el Gobierno amplió su aplicación a todos ellos, independientemente de su edad, con la aprobación en septiembre de 2013 de la Ley de Emprendedores.

Posteriormente, el Real Decreto 1462/2018, de 21 de diciembre (aplicable desde el 1 de enero de 2019), incrementaba dicha cuota mínima a 60€, pero la extendía hasta los primeros 12 meses desde la fecha del alta del trabajador autónomo. Como novedad, de ese importe, 51,50€ corresponden a contingencias comunes y 8,50€ a contingencias profesionales; dando, por tanto, cobertura a accidentes de trabajo, enfermedad profesional, formación profesional y cese de actividad. Adicionalmente, se establecían reducciones en las cuotas para los siguientes meses:

  • Del mes 13 al 18, 50% de reducción sobre la cuota mínima.
  • Del mes 19 al 24, 30% de reducción sobre la cuota mínima.
  • En caso de que el autónomo sea menor de 30 años (hombres) o de 35 años (mujeres), del mes 25 al 36, se mantiene el 30% de reducción sobre la cuota mínima.

Se establecen, a su vez, condiciones particulares para aquellos colectivos en situación de discapacidad, violencia de género o víctimas de terrorismo; además de para los municipios de menos de 5.000 habitantes.

Los requisitos para beneficiarse de la tarifa plana excluían a aquellos autónomos administradores de sociedades. Esta exclusión no figuraba en la orden, sino en una circular interna de la Seguridad Social, lo cual provocó que muchos autónomos no pudieran acceder a esta bonificación. A estos efectos, recordemos que un autónomo societario es aquel que:

  • Posee al menos el 25% de las participaciones sociales y desempeña labores de dirección y/o gerencia en la misma.
  • Tiene al menos 33% de las participaciones sociales y trabaja en la propia empresa.
  • No tiene participaciones sociales, pero convive con un socio que tiene, al menos, el 50% de éstas.

Varios procesos judiciales han dado la razón a autónomos societarios que han reclamado el pago de las cantidades ingresadas en exceso, en comparación con lo pagado por un autónomo no societario:

  • Sentencia 220/2019 del Juzgado de lo Contencioso-administrativo nº 2 de León, de 1 de julio de 2019.
  • Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de 28 de febrero de 2017
  • Sentencia 327/2015 del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, de 21 de mayo de 2015
  • Sentencia 52/2015, Tribunal Superior de Justicia de Madrid, de 30 de enero de 2015.

Más recientemente, el Tribunal Supremo (Sentencia 3887/2019, de 3 de diciembre de 2019), resuelve:   “… reconocer los beneficios previstos por ese precepto a quien reúne la condición de socio administrador único de una sociedad unipersonal de responsabilidad limitada y ha sido dado de alta por vez primera en el Régimen Especial de Trabajadores por Cuenta Propia y Autónomos de la Seguridad Social, en las circunstancias del caso.” Esta sentencia crea jurisprudencia y permite, por tanto, dar pie a reclamar a la Tesorería la diferencia de importes cotizados por parte de los autónomos societarios que cumplan las referidas características.

No obstante, el reconocimiento a la devolución no es automático. Así, el procedimiento a seguir por los autónomos societarios interesados en reclamar la bonificación es el siguiente:

  1. Presentar un escrito ante la Tesorería solicitando la devolución de los pagos indebidos por no aplicación de la tarifa plana. La Seguridad Social tiene un plazo de seis meses para resolver la petición y hay que recordar que el silencio administrativo es negativo.
  2. Si le deniegan dicha devolución, el autónomo societario deberá presentar un recurso de alzada. La Seguridad Social tiene un plazo de tres meses para contestar a dicho recurso.
  3. Si la Tesorería no resuelve el recurso de alzada, deberá presentarse recurso por la vía judicial de lo Contencioso-Administrativo.

En caso de nueva alta en el RETA: Desde ese momento tiene 30 días para presentar un recurso contra la resolución de no reconocimiento de la tarifa plana. En caso de que sea denegada, la vía para reclamar es el contencioso administrativo.

Hay que tener en cuenta también el hecho de que la reclamación se puede realizar para un período de 4 años.

Si bien cada caso es diferente y pueden darse distintas variables, para establecer como ejemplo una referencia en términos cuantitativos, las diferencias en cotización, durante los 12 primeros meses, serían las siguientes para un autónomo que se hubiese dado de alta por primera vez con fecha 1 de enero de 2020, dependiendo de que fuese autónomo societario o no:

AUTÓNOMO NO SOCIETARIO. Importe abonado por cuotas durante el primer año: 722 euros.

AUTÓNOMO SOCIETARIO. Importe abonado por cuotas durante el primer año: 4.414,56 euros.

En este caso, a modo de ejemplo, la diferencia en cotizaciones del primer año de actividad asciende a 3.694,56€.

Por lo tanto, la sentencia contribuye a corregir una situación de desigualdad en el trato dado por la Seguridad Social a los autónomos, pues hasta ahora dependía de la forma jurídica bajo la cual desarrollasen su actividad. Se abre así el camino a una equiparación completa entre los autónomos. Cuestión distinta es cómo va a aplicar la Administración este criterio en la práctica.