Vamos a hacer un ejercicio memorístico. ¿Se acuerdan cuando Ascega denunciaba una y otra vez la parálisis de licencias en el ayuntamiento de A Coruña, cuando decíamos que era difícil obtenerlas, cuando una persona para pintar la fachada de su negocio o para cambiar las ventanas del salón de su casa podía tardar años porque el ayuntamiento estaba mejorando el servicio o no se sabía bien qué, cuando nosotros lo denunciábamos y se nos negaba una y otra vez que fuese cierto? Y dábamos datos y eran tan testarudos que provocaban el silencio más absoluto por parte de la administración local. Ese silencio en el que sólo se oyen los grillos.

Estamos en 2020 y la realidad es terca como una mula. La ciudad por mucho que se intenten travestir o disfrazar los datos sigue sin crear empleo. Lo destruye. Llegados aquí, habría que preguntar de quién es la responsabilidad. Cuando el presupuesto de la ciudad se aprobaba con meses de retraso y cuando se dejaban de gastar año tras año 44 millones de euros en obras, un dinero que algún medio local como La Voz de Galicia advertía que repercutía al menos en 2.500 empleos que podían ser creados y que no se creaban.

Aquí nos encontramos, tras cuatro años en los que parecía que la crisis económica se evaporaba o al menos había actividad. Ahora volvemos a entrar en una situación de zozobra, con previsiones de crecimiento cada vez más menguantes y con una ciudad que no generó al menos un poco de actividad porque hubo alguien que se lo impidió.

En ASCEGA siempre hablamos claro y queremos ponerle nombre a las personas que, de alguna manera, impidieron que esta ciudad al menos creciese algo, generase oportunidades y actividad económica. Los que crean empleo son los empresarios, la pequeña y mediana empresa a las que durante cuatro años se les impidió de manera terca y obtusa generar actividad y riqueza. ¿Se acuerdan cuando el concejal Xiao Varela decía que nosotros no decíamos la verdad y le desdecíamos con datos? ¿Se acuerdan del concejal Alberto Lema? ¿Se acuerdan del alcalde Xulio Ferreiro? ¿Se acuerdan de una ciudad que con una multinacional como Inditex que ha transformado la ciudad y creado empleo parecía que era el enemigo público número uno? ¿Y ahora qué? Alguno de los que durante los últimos cuatro años no hicieron nada sigue cobrando un sueldito público, mientras que muchos coruñeses son incapaces de encontrar trabajo.

Nosotros no le vamos a poner el dedo encima a nadie, pero es bueno que igual que los empresarios, cuando nos equivocamos, pagamos, otros cuando meten la pata o están en puestos para los que no están preparados deberían responsabilizarse de sus decisiones. Es fácil llamar a los demás especuladores, capitalistas atroces, fachas… Lo difícil es salir todos los días a la calle a crear riqueza y responsabilizarte de lo que es y no es tuyo. La situación hoy en la ciudad tiene nombres y apellidos de personas que siguen subidas al machito, cobrando su sueldito. Otros mucho nos tememos que van a entrar en una época difícil.

Todos los que estuvieron en el desayuno con la alcaldesa Inés Rey, el pasado 9 de enero en ASCEGA, escucharon sus declaraciones. Nos daba la razón. Desde su llegada a la alcaldía se han desbloqueado más de 900 expedientes de licencias. Y hay más. Sabemos que hay más licencias bloqueadas con informes favorables de los técnicos municipales. Vamos a apoyar absolutamente al gobierno municipal y a la alcaldesa para salir de la situación en la que otros nos han metido. Y desde luego no vamos a permitir que a un gobierno que acaba de empezar a trabajar se le señale con el dedo porque la culpa no es de ellos, no es de la alcaldesa.

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