La Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda ha enviado un requerimiento al Concello de Oleiros para que actúe en defensa de la legalidad a la vista del expediente y el informe técnico efectuado por la administración autonómica que determina que en el Pazo do Río se han ejecutado obras sin el título habilitante de naturaleza urbanística, o lo que es igual, sin la licencia preceptiva.

El informe emitido por la Xunta describe como en marzo de 2015 se otorgó licencia para la instalación “provisional, no definitiva” de una carpa en los terrenos adyacentes al Pazo do Río, en Montrove. A esa condición de temporalidad debía agregarse la de que las obras fuesen las mínimas imprescindibles para permitir que sean fácilmente desmontables, según recuerda la consellería en su escrito. La licencia otorgada por Oleiros imponía además como condiciones que la carpa debería eliminarse, sin derecho a indemnización alguna, en un plazo máximo de doce meses

Pero a finales del pasado mes de octubre, cuatro años y medio después de la concesión del permiso provisional, la subinspección urbanística de la consellería emitió un informe en el que se constataba la ejecución continuada de obras e instalaciones para uso de hostelería con una gran carpa que se emplea para eventos y banquetes y que, según deducen tras cotejar fotografías aéreas, el movimiento de tierras para habilitar el terreno actual que ocupa la carpa se inició en 2008, siete años antes de solicitar la licencia provisional.

El informe de la Xunta no atisba que los trabajos en el Pazo do Río se ciñesen a la solicitud efectuada en 2015 para “obras de carácter imprescindible” y aprobada por el Concello de Oleiros. La licencia otorgada entonces era para una carpa desmontable desmontable de 10×25 metros de dimensiones, pero este otoño los técnicos de la Xunta constataron que la carpa está montada sobre una entrada y un pavimento de hormigón y abarca 654 metros cuadrados con módulos que integran una parte dedicada a baños y otra a cocina y una rampa de acceso con pavimento de cemento.

El informe técnico se firmó el pasado 30 de octubre. Seis días después se presentó ante el concello oleirense la petición de una licencia para obras en la carpa, pero según la consellería, tampoco por las totalidad de las que ya están hechas y así se reflejan en un escrito remitido a la Asociación de Emprendedores de Galicia (ASCEGA), colectivo que un año antes se había dirigido a la Consellería para denunciar la existencia de una instalación ilegal destinada a actividades de restauración y celebración de eventos en el Pazo do Río. Nada se supo sobre esa reclamación hasta que siete meses después de recibirla, la Xunta solicitó al Concello de Oleiros una copia de la licencia otorgada en 2015.

Todo el proceso se agilizó, al fin, desde el pasado verano. Mientras tanto y a partir de otra denuncia, la Xunta de Galicia abrió, a través de su Agencia de Turismo, un expediente sancionador al Pazo do Río por cometer una “infracción grave” tipificada en la Ley que regula la actividad turística en la comunidad gallega y que tiene que ver con las condiciones necesarias para organizar y realizar bodas y banquetes.

Es importante recordar que la Ley no permite la celebración de bodas o comuniones, tal y como anuncia el Pazo do Río en su web, con licencias como puedan ser la de instalación de carpa, cátering o simplemente de restaurante sino que deben de tener la de salón de banquetes, que por ejemplo permite realizar actividades de baile posteriores a la comida y garantiza una serie de equipamientos. Sin la licencia pertinente, la cobertura para los contratantes y usuarios del evento no está asegurada y los primeros serían responsables solidarios de cualquier incidente que se produjese durante el evento.

Información en La Opinión A Coruña: De carpa de 250 metros a edificio de 645 metros sin licencia en Pazo do Río