La Xunta de Galicia, a través del organismo rector de la Agencia de Turismo, mantiene abierta desde hace cinco meses una investigación para concretar si cuatro locales que ofrecen bodas y banquetes en la provincia de Lugo incumplen la normativa y, por consiguiente, ofrecen un servicio fraudulento a quienes confían en ellos para albergar un evento.

La Asociación de Emprendedores de Galicia (ASCEGA) ha denunciado en los en los últimos meses la situación de riesgo que se genera para usuarios y, sobre todo, para contratantes de estos servicios, que tendrían que hacer frente a las consecuencias de cualquier eventualidad en esas celebraciones porque en el caso de acudir a un establecimiento que incumple la normativa todos los seguros y coberturas no serían de aplicación. Además la proliferación del intrusismo y la competencia desleal dañan al estimable número de establecimientos que en la provincia de Lugo, como en toda Galicia, se preocupan de invertir en adecuar sus servicios para cumplir con la legalidad.

La normativa vigente distingue de manera muy evidente entre la actividad de salones de banquetes y la de restauración. La diferencia entre un restaurante o un establecimiento de turismo rural y un local autorizado para bodas y banquetes estriba, entre otros aspectos, en que el segundo tiene equipamientos y permisos específicos, por ejemplo para acoger música y baile.

Por esos motivos ASCEGA solicitó a los responsables del área provincial de Lugo de la Agencia de Turismo que comprobase si al menos cuatro establecimientos (Finca Val de Soños y Finca Lenda do Quercus, ambos en Castro de Rei; Restaurante Los Robles, en Lugo; y Pazo da Trave, en Viveiro) poseen la preceptiva autorización de establecimiento de restauración, confirmase si se encuentran inscritos en el registro correspondiente de Turismo y comprobasen si el aforo autorizado en ellos se corresponde con aquel que promocionan y publicitan.

La jefa del área provincial de Turismo, Paloma Vázquez Fernández, confirmó la apertura de diligencias previas el pasado 18 de junio y advirtió de que, una vez practicadas, comunicaría el resultado de las mismas. Desde entonces no ha habido más noticias. Mientras en Lugo las indagaciones continúan, en la provincia de A Coruña el organismo homólogo ha determinado iniciar expedientes sancionadores contra otros cuatro establecimientos por cometer una “infracción grave” tipificada en la Ley que regula la actividad turística en la comunidad gallega y que tiene que ver con las condiciones necesarias para organizar y realizar bodas y banquetes.