La cita será el jueves 31 de octubre a las 9,30 horas en la nueva sede de ASCEGA (Calle Antón Vilar Ponte, 11 – A Coruña). Allí recibiremos a Matilde Cuena Casas, catedrática de Derecho Civil de la Universidad Complutense que inaugurará unas jornadas organizadas por nuestro grupo de trabajo sobre Ley Concursal y Segunda Oportunidad. Cuena Casas es una voz autorizada sobre esos asuntos. Ha estudiado los sistemas de insolvencia en países de nuestro entorno y disertará sobre los defectos del proceso concursal implantado en España, lento, farragoso, de coste elevado e incapaz de cumplir su objetivo porque el 90% de los concursos finalizan en liquidación y con los acreedores insatisfechos. Que la Ley Concursal echó a andar con defectos se deduce de que se haya modificado 28 veces en poco más de una década.

¿Qué se encontrarán los asistentes a su charla?
Hablaré sobre en que posición se encuentran los empresarios en dificultades o aquellas personas que tuvieron que avalar deudas de una sociedad. Apuntaré además que posibilidades da la Ley para salvar el negocio y proteger el patrimonio personal o familiar. Lo que más le preocupa a un empresario en problemas no es cerrar la sociedad sino impedir que le embarguen su casa. Incidiré también en otro tema que les interesa que es del crédito tras el concurso o la liquidación. Después de cerrar una empresa, ¿quién te presta dinero? Porque quieres volver a empezar.

¿Hay alguna novedad importante sobre segunda oportunidad?
Sí. Se acaba de aprobar una directiva europea para dar esa segunda oportunidad a empresarios insolventes. Es interesante conocer que novedades introduce y, sobre todo, como la legislación española debe trasponer esa directiva porque se plantean soluciones desde la Unión Europea, pero también se deja margen de maniobra para aplicarlas. Trataré de que los asistentes tengan una foto de la segunda oportunidad que viene. Hablaremos también de crédito público, de que pasa con las deudas tributarias o a la seguridad social y de una reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre ello.

¿La Ley Concursal ha fracasado?
Sin duda. Cuando vino la crisis hubo que reformarla por arriba, por abajo, por delante y por detrás. No ha estado a la altura de lo que se esperaba, pero se avanza bastante para mejorarla. La ley de segunda oportunidad es uno de esos avances. De todos modos hay que tener claro que el hecho de que una empresa en concurso vaya finalmente a liquidación no siempre es un fracaso de la Ley Concursal, que también está para limpiar empresas zombies que arrastran situación de insolvencia y hacen sufrir a terceros. Tampoco debemos demonizar la liquidación. A veces conviene.

Declararse en concurso se considera casi como un borrón eterno.
Debemos cambiar la mirada que se tiene sobre la ley concursal para que los empresarios entren en ese proceso a tiempo, cuando aún se puede salvar el negocio. Tenemos el concurso de acreedores estigmatizado y casi se asume que cuando se solicita es un fracaso definitivo. Si se solicita a tiempo se puede salvar y mejorar un negocio. Hay que hacer pedagogía sobre que el concurso no es una tumba para una empresa sino que puede ser un hospital en el que ponen el tratamiento adecuado y sales.

¿Se señalan culpables que no lo son?
Lo que no es comprensible es que el empresario quede crucificado. Debemos de cambiar de cultura. En otras latitudes quien fracasa en una actividad empresarial no queda como un mal empresario porque además no siempre el cierre o la liquidación es culpa de él. Si a usted le dejan de pagar y no puede cumplir sus compromisos el malo no es usted sino quien no le paga.

Demos la vuelta a la primera pregunta: ¿Qué cree que se encontrará el día 31 en A Coruña?
Me encontraré con valientes. Con personas que mueven la economía del país. Me encantan este tipo de eventos, admiro especialmente a las asociaciones de empresarios y percibo que necesitan un colchón de seguridad. Espero no sólo preguntas sabias sino que me pongan en aprietos. Y aprenderé de esas cuestiones. Es importante dar a conocer estos temas, divulgarlos. Tan vital como estudiarlo es saber darlo a conocer.

Entrevista a Matilde Cuena en PDF